Teaser de MAWEI PISU Los hijos del Agua, de Giuliano Ferreira a las Festividades Colombianas 2024

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Apreciados lectores de la CHILENOTICIA. “JuglaresNY” ad portas de tener el honor de llevar, para su
presentación, el teaser del documental “Mawey Pisu, los hijos del agua” dirigido por Giuliano Ferreira y
producido por “La Séptima Letra”, gracias a la invitación del consulado en el marco de las festividades
Colombianas 2024 con el apoyo de “CKV Group” Carlos Velásquez. La trayectoria del novel cineasta
Giuliano Ferreira ha destacado por su participación en películas como “Pizarro” (documental de
importancia nacional, sobre la vida de Carlos Pizarro Leongomez) premiado en importantes festivales de
cine en el mundo: Premio India Catalina Mejor Documental FICCI, Colón de Oro, festival de Cine de
Huelva, Premio Memoria, Festival de cine de Nuevo Cine Latinoamericano, Premios TAL. Mejor
Documental Latam, Mención de Honor, Festival de Cine Colombiano de New York, Mención de Honor,
FiDBA.

MAWEI PISU Los hijos del Agua, de Giuliano Ferreira

Director y realizador del documental PÜTCHE’EJACHI (Palabreros), que narra las problemáticas que
sufren los Indígenas Wayuu en el territorio de la Guajira, apoyado por el Ministerio del interior.
Camarógrafo y piloto de drone del Largometraje “BRIZNA” escrita y dirigida por Leonardo Perea y
partícipe del FICCI, camarógrafo y piloto de drone de la serie documental “Así Suena La Noche”
producida para Canal Trece y ganadora de Premio india Catalina a mejor música en el FICCI, director y
realizador del documental “El Bajero de la Montaña” protagonizado por el gaitero Fredys Arrieta de los
Gaiteros de San Jacinto ganador del Grammy al mejor disco.
También ha realizado videoclips de reconocidos músicos de Colombia como el maestro Carmelo Torres,
N Hardem y TSH Sudaca, entre muchos. En esta ocasión presentaremos por primera vez en la capital del
mundo el Teaser de “Mawey Pisú, los hijos del agua” dirigido y realizado por Giuliano Ferreira, que narra
la historia y cosmovisión de los indígenas Misak en el territorio de Wampia, Cauca como los protectores
y sembradores de lagunas en las montañas del páramo de las delicias.
Víctor Gaviria ha destacado en el cine no sólo por su impacto nacional e internacional (dos de sus
largometrajes estuvieron en Cannes y su trabajo ha creado una importante escuela en el cine
colombiano). La obra de Gaviria es el mejor ejemplo de un cine capaz de representar los elementos de
nuestra nación sin ser condescendiente, muestra un cine que no entiende el compromiso con la cultura
como un espacio para la alabanza regionalista o nacionalista, sino como el mejor lugar para la lectura
crítica y el descubrimiento de la poesía.
Según la facultad de artes y ciencias de la universidad de Montreal, en una sociedad mediática no se
puede definir como intelectual a quien se dedica simplemente a trabajar con las letras, sino al que utiliza
otros medios de comunicación para buscar la mejor forma de criticar a la sociedad. Mirando esta
definición del intelectual “Rodrigo D. No Futuro” (1990) y “La Vendedora de Rosas” (1999), producciones
realizadas en las comunas de Medellín con actores naturales por el cineasta colombiano, estos
largometrajes muestran las vivencias de jóvenes y niños que habitan en una realidad violenta llena de
droga y pobreza. La investigación universitaria se articula: Primero, enfocando el momento socio-
histórico en que las películas fueron filmadas, para luego examinar el concepto del “sicariato” que ha
sido utilizado en estudios científicos y obras literarias. Segundo, se adentra en la problemática de la
definición del intelectual y en el proceso creador que Gaviria llama la “Voluntad Realista”. Tercero,
estudiaron el manifiesto escrito por Víctor Gaviria “Las latas en el fondo del río” en el contexto histórico
cine, cuyos cineastas produjeron manifiestos similares.
Las películas de Gaviria se enfocan en las comunas de Medellín de los años 80s y 90s, en los problemas
de violencia, droga y pobreza que pululan aún y en los jóvenes y niños que habitan estos lugares donde
muchos no llegan a la edad adulta.
La primera resalta las vivencias que estos muchachos tienen en el mismo hábitat en el que viven, las
relaciones de violencia, agresión y discriminación con que se encuentran cuando bajan a la ciudad y los
problemas psicológicos que les causa el vivir en una realidad donde no ven ninguna esperanza ni futuro.
La segunda es realizada especialmente con niñas que viven entre las comunas y la ciudad y se desarrolla
siguiendo la vida de la protagonista, una niña real de las comunas. Las pequeñas que nos muestra la
película, por diferentes razones, tienen que coexistir en las noches de una ciudad descompuesta,
permitiendo ver al espectador la realidad que se esconde detrás de los niños que aspiran “sacol”
(pegante) en la “Calle 70” de Medellín; aquellas pequeñas tienen que convivir día y noche con
situaciones de violencia, abuso y pobreza.
La segunda parte de la investigación, define lo que se debe entender por un “intelectual
contemporáneo” en una época donde las formas de representación son muy variadas. Esta parte de la
investigación se lleva a cabo con la ayuda de definiciones del intelectual como las de Ángel Rama,
Antonio Gramsci y Jesús Martín-Barbero. Al comparar estas definiciones con la práctica cinematográfica
de Víctor Gaviria se puede deducir que el cineasta cumple los parámetros para ser identificado como
intelectual contemporáneo al encontrar en su cine nuevas maneras de representación que le sirven para
cumplir su papel en la sociedad.

Gaviria, más allá del intelectual letrado, se encarga de reforzar la hipótesis como un intelectual
contemporáneo, mostrando cómo su forma de hacer cine tiene destellos de intelectualidad que
permiten ver nuevas maneras de representaciones que el intelectual puede utilizar para no manosear la
realidad del Otro ni tomar la posición de juez de una realidad que no se logra comprender. Todo esto se
desarrolla haciendo un resumen del “Manifiesto” escrito por Víctor Gaviria y Luis Alberto Álvarez
llamado “Las latas en el fondo del río”. La importancia del Manifiesto radica en que en este escrito
podemos ver las críticas que Gaviria le hace al cine y a la televisión y las proposiciones que Gaviria
presenta para que el cine colombiano se acerque más a la realidad que quiere representar y se aleje de
los estereotipos que la habitan.
La crítica que se hace al cine de Víctor Gaviria ha sido compararlo con el cine “pornomiseria”. Este cine
comenzó a existir en Colombia en los años 70s y fue tildado de ser una explotación de la miseria y el
sufrimiento de los pobres por parte de los intelectuales cineastas que buscaban la manera de llevar sus
producciones a festivales internacionales.

Las películas de Víctor Gaviria al compararlas con las producciones que cumplen los parámetros de
“pornomiseria” no alcanzan el intento de la crítica de degradar el trabajo del cineasta colombiano, sino
que, por el contrario permite ver las capacidades de representación de la pobreza y la violencia que
consigue Gaviria sin llegar a manosear o a prostituir la realidad como lo hace el cine “pornomiseria”.
F. von Schenck decía en 1880: “Tal vez existen pocas ciudades de las mismas proporciones en
Suramérica donde haya tantos capitales acumulados como en Medellín”. Pasados más de cien años, la
situación sigue igual. Podemos decir que en la capital antioqueña la riqueza es un arrecife inmenso que
separa los pocos ricos de los muchos pobres, no porque no haya dinero, sino porque el dinero está mal
repartido, algo que hoy ocurre en todo el país apuntalado por la rampante corrupción de la clase
política.

Edgard Ferreira y Víctor Gaviria

 

Esta ciudad de poco más de 5 millones de habitantes recibe una gran cantidad de refugiados que vienen
de pueblos de Antioquia y llegan a la ciudad en busca de paz y oportunidades. Los desplazados se
asientan en las comunas que se encuentran en las laderas que circundan la ciudad. Un hombre que
creció en esta ciudad y se hizo poderoso fue Pablo Escobar Gaviria, quien logró este poder a través de
dos factores. El primero fue gracias al imperio de tráfico de droga conocido como “El Cartel de Medellín”
el cual hizo que la ciudad se llenara de dinero fácil y drogadicción, y el segundo fue por el ejército de
sicarios que creó para defenderse de todo el que lo persiguiera. Desde entonces los medios y la sociedad
comenzaron a mirar a estos jóvenes como agentes de inseguridad que estaban perdiendo los valores
que anteriormente se les daba en instituciones como la escuela, la familia y la iglesia (Martín-Barbero,
2001). Esto llevó a que los jóvenes comenzaran “a ser protagonistas en titulares de periódicos, en
dramatizados y otros programas de televisión e incluso se convirtieron en objeto de investigación”.

Esto nos muestra que la preocupación de la sociedad en ese momento no e ra tanto por las
transformaciones y trastornos que la juventud estaba viviendo en relación al narcotráfico, sino más bien
por su participación como agentes de la inseguridad. Los jóvenes dejaron de creer en la normalidad
social, que estaba siendo desenmascarada por los mismos jóvenes al mostrar su desconcierto, su
desmoralización y su agresividad. Entonces Martín-Barbero nos dice que si se pensaba que entre los
jóvenes se estaba dando una pérdida de valores, lo más prudente era ver que los jóvenes estaban
haciendo visible lo que desde hacía tiempo se había venido pudriendo en la familia, en la escuela y en la
política.
En esta nueva manera de ver la violencia juvenil Víctor Gaviria comienza a trabajar con estos jóvenes
pobres de las comunas de Medellín, intentando mostrar lo que ellos tienen que decir, la cultura en la
que viven, los valores que poseen y la educación que reciben. El trabajo que Gaviria hace con los jóvenes
lo desarrolla por medio del cine utilizando en sus producciones lo que el director denomina “actores
naturales.” Estos actores no profesionales que trabajan en sus películas son testigos de la realidad que
representan; con sus vivencias se crea el guión y en su lenguaje “surgen memorias olvidadas
inalcanzables mediante los procedimientos tradicionales de investigación” (Jáuregui, 2003). Son
personas que por lo general se actúan a sí mismos y “aunque repitan frases del guión o susurradas por el
director, las emite(n) del modo que lo haría(n) en su propia vida cotidiana. No
actúan, viven la actuación” (Ruffinelli, 2004). Un actor natural “no es un simple expositor de su propia
vida, sino también de las de otros jóvenes como él”. Las largas horas de grabación de entrevistas con
estos actores aportan al director frases notables que luego inserta en las situaciones. De modo que el
guión se va escribiendo a medida que se filma. En los largometrajes de Gaviria podemos ver la actuación
de estos “actores naturales” y el intento del cineasta por desenmascarar la realidad de estos niños y
jóvenes
Una noticia importante para Chile y Colombia.
Centro Cultural Difusión Voces, la Fundación Unidos para Chile y Cardproducciones, ha comenzado a trabajar en un gran Proyecto que dará de que hablar por su contenido histórico aún desconocido para la opinión pública. Cristian Riquelme Duarte Director General manifestó lo siguiente: “ esta docupelicula 911-73 “, es un relato biográfico que contara una historia trágica de nuestro país,, la vivencia de dos sobrevivientes muy cercanos al asesinado presidente Salvador Allende y que han mantenido silencio por más de medio siglo a la espera de contar su verdad para cerrar el círculo de esta parte importante de nuestra historia nacional” . El proyecto contara para la realización con el apoyo de Juglares de New York y del destacado director y productor Colombiano Giuliano Ferreira. Esta será una coproducción Chileno-Colombiana, donde se destacará la participación de actores y actrices Chilenas, Colombianas y Argentinas.

Cristian Riquelme Duarte Director General de la Docu-pelicula 911-73

 

Giuliano Ferreira Director y Productor Cinematográfica junto a Edgard Ferreira Director General de Juglares de NY Colombia.

Queridos amigos de CHILENOTICIA, aunque la realidad de los marginales sea chocante y
no tenga el futuro que se espera, es la realidad a la que la sociedad toda es indiferente cuando se trata
de llevar a cabo una representación. El intelectual critica una sociedad dándole las armas al “Otro” para
que este pueda lograr que su mensaje llegue algún día a ser escuchado. Honor a quien honor merece.
Buen viento y buena mar.

E.FERREIRA

C.RIQUELME

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